Las croquetas de cocido que enamorarían a Alberto Chicote

Cada vez que veo en Pesadilla en la Cocina a Alberto Chicote lanzar croquetas contra la mesa para ver si botan me doy cuenta de lo difícil que resulta encontrar un buen ejemplar de estas delicias. ‘Las croquetas de cocido de la abuela’ que sirven en el Tapas 3.0 son un escaparate del buen hacer croquetil.

Parece ser que el televisivo cocinero es muy fan de las croquetas y lo primero en lo que se fija, más allá del sabor, es en la textura. Una croqueta debe ser cremosa por dentro, de tal manera que si la dejas caer en el plato debería hacer un ‘chof’ y quedarse casi ahí aplastada. En cambio, las que le sirven en esos restaurantes que él visita son unos mazacotes tan densos que cuando las deja caer todavía rebotan. Debería venir Alberto Chicote a Salamanca y probar las del Tapas 3.0: hechas al momento y con un relleno de elementos del cocido que está a medio camino entre la sopa y lo sólido. Digo esto porque cuando le hincas el tenedor a la croqueta es tan, tan cremosa que el interior se desparrama. Entiendo que esto puede no gustarle a todo el mundo porque prefieren comer la pieza con las dedos, pero en este caso es recomendable el cubierto.

Las croquetas de cocido del Tapas 3.0 son tan cremosas -entre lo sólido y lo líquido- que cuando le hincas el tenedor el interior se desparrama

Ración de croquetas de cocido de la abuela

Las croquetas de cocido se sirven de dos en dos y no son precisamente baratas -1,75 euros cada croqueta- pero es que el trabajo se paga. Lo fácil sería dejar hecho un cargamento de croquetas, congelarlas y meterlas al jacuzzi de aceite a medida que las van pidiendo, pero cocinar al momento siempre es más costoso.

De la diez mejores patatas bravas de España según El País

Patatas muy bravas. Croquetas de cocido
Patatas muy bravas.

Tanto el Tapas 3.0 como el Tapas 2.0 son dos ‘gastrobares’ aunque el 3.0 -del que estoy hablando- es algo más reposado y está preparado para comidas más largas. Cada vez en Salamanca se apuesta más por este tipo de restauración en detrimento del restaurante de toda la vida: entrante y segundo. Creo que no exagero si digo que, dentro del género de la ‘gastrotapa’, este restaurante está entre los tres mejores de Salamanca. Los hay más baratos, más originales, más elegantes… Pero pocos tienen ese mimo y buen gusto en cocina.
Para acompañar las croquetas de cocido habrá que pedir algo más. Un patatero como yo no puede dejar de probar las ‘Patatas muy bravas’, consideradas por El País como unas de las diez mejores de España.

Los rankings sobre las mejores patatas bravas de España no me inspiran mucha confianza, pero  estas patatas acumulan méritos de sobra como para tener un reconocimiento así

Yo a este tipo de rankings no le suelo dar demasiado valor porque supongo que en muchos casos aparecen los que pagan. Pero en defensa de estas patatas debo decir dos cosas: la primera es que me consta que José Carlos Capel, crítico gastronómico de El País, conoce bien este restaurante. La segunda es que, efectivamente, son muy buenas. Son patatas con dos salsas: una roja de pimentón picante al estilo madrileño, y una lactonesa más parecida a lo que estamos acostumbrados los salmantinos. Dicen que son ‘muy bravas’ y la verdad es que sí pican. A mí me gusta el picante y no me parecen nada fuertes, pero otras personas que las han comido conmigo sí que han tosido un poco.

Menú intenso: croquetas de cocido, un arroz muy potente y una receta de cuchifrito original

Arroz de rabo de vaca con parmesano croquetas de cocido
Arroz de rabo de vaca con parmesano
Cordero marinado y cuchifrito croquetas de cocido
Cordero marinado y cuchifrito

Otro must try de este restaurante es un arroz meloso de rabo de vaca y parmesano. Es un plato delicioso, aunque bastante intenso. Para los que nos gusta la comida sabrosa está perfecto. Precisamente es una de las cosas que más me gusta de esta cocina: que los platos saben.Pensaba recomendar el steak tartar, pero lo he obviado porque próximamente quiero escribir sobre uno especialmente bueno y original que acabo de probar en otro restaurante, así que cierro las sugerencias del 3.0 con una tapa de cordero adobado y cuchifrito. Generalmente el cordero cuchifrito suele quedar un poco seco. Aquí se sirve con una salsita de cebolla y caldo -creo que de carne- que sin dejar de estar crujiente hace que no sea empalagoso. No es mi receta favorita para el cuchifrito, pero es diferente a lo tipicorro y me gustó bastante.

Estas cuatro tapas -salvo las croquetas son tamaño de ‘media ración’-, con agua, un par de vinos-dos, dos postres y dos cafés serían 40 euros: 20 lereles por persona que están bien pegados teniendo en cuenta la calidad de lo servido.

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Periodista. Vivo de lo que escribo y luego escribo sobre lo que me da vida: los viajes memorables, la gastronomía, el vino rico y lo que se ponga.

Comments 2

  1. Bacalao en Salamanca: el mejor restaurante para comerlo – Trotaplatos
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    […] y vinos- ronda los 35-40 euros. No estamos hablando de un restaurante que funcione a base de tapas o medias raciones, que eso siempre suele aligerar la […]

    9 enero, 2017
  2. Saborea Salamanca, bandera salmantina en MadridFusión – Trotaplatos
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    […] Tapas 3.0 Nevadito de coco y frambuesa […]

    17 enero, 2017

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