Fin de semana en la Sierra de Francia: dónde comer diferente

Puerro confitado con mostaza. Fin de semana en la sierra de francia
Puerro confitado con mostaza

En el anterior post sobre el Restaurante Mirasierra terminamos prometiendo una sugerencia económica y original para comer en Mogarraz. Supongamos que vamos a pasar un fin de semana en la Sierra de Francia. Habrá que variar, digo yo. Pues también en Mogarraz encontramos una oferta económica y original: la Taberna La Autóctona.

Estas semanas nos hemos centrando en este pueblo por dos razones: porque tiene un hotel con spa -Hotel Villa de Mogarraz- que es uno de los preferidos para el turista, y porque suele ser el destino alternativo para todos los que no consiguen alojamiento en La Alberca: porque está lleno o porque está muy caro.

El estilo de las casas de Mogarraz es muy parecido al de La Alberca y ahora tiene el encanto añadido de que Florencio Maíllo ha pintado retratos de todos los vecinos del pueblo que décadas atrás se hicieron una foto para el DNI. Esos rostros antiguos están en las fachadas de todas las casas del pueblo. Es una exposición de seis meses, pero a mí me parece un detalle precioso como para perpetuarse. Un punto de visita obligatorio para todo el que programe un fin de semana en la Sierra de Francia.

Los retratos de Florencio Maíllo le han dado un encanto añadido a Mogarraz

Pues en una de las calles principales de Mogarraz está la nueva Taberna La Autóctona. Es una casa antigua que ha sido rehabilitada para alojar un restaurante. En cada una de las plantas han creado pequeños salones comedores muy acogedores. Rústicos y originales. Vamos para dentro.

Cambio de aires en un fin de semana en la Sierra de Francia

Se trata de un gastrobar con las ya archifamosas gastrotapas, pero tengo que reconocerles el tino a la hora de innovar. Donde otros se repiten o, directamente,  se estrellan al hacer platos que ni siquiera están ricos, en La Autóctona han sabido ser originales con cosas sencillas.

Donde otros se repiten o se estrellan, aquí han sabido innovar siendo sencillos

De los platos que probamos tenemos que destacar unos puerros confitados con mostaza y cous cous de remolacha. ¿Por qué? Porque me parece que es la primera vez que alguien me ofrece puerros en un gastrobar. ¿Me pirran? En absoluto, pero precisamente por eso me sorprende que me hayan atraído lo suficiente como para pedirlos y que me hayan gustado tanto como para recomendarlos.

Hacen unas puntas de puerro blanditas y con buen sabor. Las comes y no crujen -¡Qué las verduras no crujan, por Dios!-, no se hace bola al masticar y no sueltan sabor a puerro. Tampoco se les ha ido la mano con la mostaza. Tiene las propiedades de la verdura, pero no sabe 100% a verdura. En resumen, que están ricos.

El puerro está ‘plantado’ en una tierra de cous cous de remolacha. Un cous cous rojo y también muy atractivo para comer. Creo que la principal virtud de este plato -que es frío- es que resulta fácil pese a lo peculiar de sus ingredientes. Y así nos salimos un poco de lo habitual.

Bacalao a brás con olivada. fin de semana en la sierra de francia
Bacalao a brás con olivada

Hemos acompañado estos puerros con dos tapas más. La más trillada es el bacalao a brás. La pedimos porque nos la había recomendado con anterioridad un amigo. Tiene una buena salazón, aunque para mi gusto la patata queda un poco dura. Lo más distintivo de esta versión es que la habitual aceituna negra la sirven con una base de olivada. La mezclas y potencia mucho el sabor. Es un plato que casi nunca falla y que gusta porque no todo el mundo ofrece bacalao a brás como tapa.

Crispy Chicken con mahonesa de curry. fin de semana en la sierra de francia
Crispy Chicken con mahonesa de curry
El pan de la hamburguesa es delicioso. fin de semana en la sierra de francia
El pan de la hamburguesa es delicioso

Nos gustó mucho más lo que ellos llaman Crispy Chicken con rucula y mahonesa de curry. Toman prestado el nombre del Burger King, pero no se parece en nada. Para empezar, el pan es buenísimo.  Es un mollete con pepitas de sésamo que lo sirven caliente y crujiente. Una perdición. El chicken está, efectivamente, muy crispy. Un filetito de pollo crujiente, pero que le deja el protagonismo al condimento. Tanto las hojas de rúcula como -sobre todo- la mahonesa de curry llevan la batuta en esta mini burger. Cada vez me encuentro con más hamburguesas acompañadas de curry: en el pan o en la salsa. Nos estamos volviendo muy étnicos, pero lo cierto es que funciona. Estamos ante una buena tapa y que no pensábamos comer cuando planeamos un fin de semana en la Sierra de Francia.

Bocadillo caliente de chocolate helado. Fin de semana en la sierra de francia
Bocadillo caliente de chocolate helado

Y para cerrar -se trataba de una cena y tenía que ser ligerita- nos dejamos seducir por la palabra chocolate. ¡Y qué sorpresa más buena! El postre se llama bocadillo caliente de chocolate helado. Según lo lees te imaginas el proceso y se te viene a la cabeza un coulant. Pero es al revés: lo caliente está fuera y lo frío viene en el interior.

El ‘pan’ del bocadillo es un bollo como de repostería cubierto de azúcar glass. Y el interior es un trozo de helado de chocolate, pero con pepitas de chocolate. Según lo comes notas el bollito caliente y blando, el helado frío y algo más duro, y las pepitas de chocolate sólidas que crujen.

El precio es muy asequible. Cada tapa vale 4,5 euros, mientra que los postres son 3 euros. En esta cena bebimos agua, una cerveza que se fabrica en Las Rozas y un cafetito para concluir. El total salió por 21 euros.

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Periodista. Vivo de lo que escribo y luego escribo sobre lo que me da vida: los viajes memorables, la gastronomía, el vino rico y lo que se ponga.

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