Nueva apuesta de cocina fusión en Salamanca

Crema de leche con helado de nata y algodón dulce. cocina fusion en salamanca
Crema de leche con helado de nata y algodón dulce

Hay veces que decir que lo mejor de la comida fue el postre suena a crítica. Es como hacer de menos a lo anterior, pero prometo que no es así, sino que nos hemos llevado una sorpresa muy positiva en nuestra visita a un nuevo restaurante de cocina fusión en Salamanca:  Martinica.

Recién estrenado, Martinica ocupa un mítico local que hace mucho tiempo fue el italiano Bella Blue y que el Lilicook se encargó de rescatar durante años hasta su reciente traslado a Espoz y Mina. Sus dueños le han dado un buen lavado de cara, le han cambiado el estilo, la dinámica… Todo, y les ha quedado un producto original, de esos que últimamente traen cocina creativa a Salamanca. El tiempo dirá si gusta o no.

Decir que lo mejor de la comida fue el postre suena a crítica, pero no es así

Nosotros hoy vamos a empezar por el final. ¿Por qué? Pues porque hacía tiempo que un postre no nos sorprendía. Hubo un tiempo en el que hacer un coulant de chocolate era la bomba. Ahora los venden en el Mercadona. Luego se pusieron de moda las torrijas. Unas más cremosas, otras más secas; unas caramelizadas con soplete, otras con glaseado. Lo cierto es que en Salamanca las torrijas se hacen realmente bien, pero las hacen muchos. Si hay que quedarse con una elegiría las de Gonzalo.

¿Cocina de fusión en Salamanca y elegimos un postre?

Deliciosa mezcla de leche, nata, queso de cabra y algodón. cocina de fusion en salamanca
Deliciosa mezcla de leche, nata, queso de cabra y algodón

En la carta nos atrae una ‘crema de leche con queso de cabra, nueces y helado de nata’. Tras pedir que me retiren las nueces –por la alergia- nos sirven un postre que llama la atención por algodón dulce que corona el plato. Nos apañamos para probar en un mismo bocado la leche, el queso, el helado y el algodón y el resultado es de matrícula: es dulce a la vez que amargo. Es frío, pero también cremoso. Es algo que, aunque suene obvio, lo han probado antes.  Hay platos que dan la sensación de haber sido creados por los colorines, por los nombres o por postureo, pero que el iluminado de turno no se ha parado a probarlo a ver qué tal sabe.

 

Nutella a cucharadas y frutos secos. cocina fusión en salamanca
Nutella a cucharadas y frutos secos

Pues este postre –ojo, y otros platos que luego comentamos- están bien planeados y testados. El otro postre que pedimos es una elección inteligente. En lugar de comerse la cabeza pensando qué producto súper original se puede hacer incluyendo nutella, plantas un buen cazo de nutella en el plato y nos dejamos de tonterías. La famosa crema de chocolate con unas avellanas, una bola de chocolate helado –y algo picante-, con jengibre y galleta. Voilá, otro plato para el deleite de los chocolateros.

La carta hace honor a las pretensiones de un restaurante de cocina fusión en Salamanca y a los que comentábamos antes respecto a lo de probar lo que se cocina.

 

Japonés, thailandés y mexicano en dos platos

Taco vitello japo 3.0. cocina fusión en salamanca
Taco vitello japo 3.0

Hemos comenzado con dos propuestas bastante originales: un taco de vitello tonnato fusión japo 3.0. El vitello tonnato es un atún seco en forma de escamas que ya hemos probado previamente en los risottos del Vida y Comida. Tiene su gracia porque con el calor se mueve y retuerce como si estuviera vivo. Aquí lo de ‘fusión japo’ se refiere a la presencia de una pieza de carne cruda y una salsita en la base del taco que fusiona ambos sabores. Correcto.

Rusa thai con mejillón y mayonesa de shiracha. cocina fusión en salamanca
Rusa thai con mejillón y mayonesa de shiracha

Probamos también una ‘Rusa thai de mejillones, mahonesa de Shiracha y salsa de anguila. Es una especie de ensaladilla rusa presidida por un mejillón y envuelta en una hoja algo mentolada, que equilibra el picante de la shiracha. También interesante y recomendable.

 

Originalidad en el arroz y la carne

Le encontramos mérito a un risotto de gorgonzola con setas shitake y ralladura de limón. El queso gorgonzola es una especie de cuerda floja de la que te puedes caer como arriesgues demasiado. Es muy fuerte y tiene un olor que a mí no me gusta nada.

Risotto de gorgonzola con setas shiitake y ralladura de limón. cocina fusión en salamanca
Risotto de gorgonzola con setas shiitake y ralladura de limón
Lomo de ternera al hosper con setas y crujiente de arroz. cocina fusión en Salamanca
Lomo de ternera al hosper con setas y crujiente de arroz

Cuando nos sirven el arroz y lo primero que haces es oler hay algo que te dice “Uy, este plato no me va a gustar”, pero lo metes en la boca y ¡sorpresa! Efectivamente, el gorgonzola es intenso, pero esa ralladura de limón lo equilibra todo. Las setas sueltan algo de jugo y también ayudan a que el bocado sea muy agradable. Estos platos se consiguen poco a poco: ir añadiendo limón y sabores en las cantidades justas hasta que metes en cintura al queso.

El queso gorgonzola es una cuerda floja de la que puedes caer como arriesgues demasiado

Por último, un ‘lomo de ternera en horno Hosper con setas y crujiente de arroz’. Aquí -culpa nuestra- pedimos que el lomo estuviera hecho y se notó mucho en la textura de la carne. El lomo viene acompañado de una salsa dulzona y un puré para mojar. El crujiente arroz es, para entendernos, parecido al pan de gamba -Keropok- de los chinos, pero bien hecho.

Acompañamos toda esta comida con unas cuantas copas de vino, agua y un par de cafés para que la cuenta final nos ronde los 50 euros. Un precio medio muy trotaplatero y con el que nos queda una relación calidad-precio realmente positiva.

Author
Periodista. Vivo de lo que escribo y luego escribo sobre lo que me da vida: los viajes memorables, la gastronomía, el vino rico y lo que se ponga.

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *