Fuente de costillas en el Restaurante Los Corzos

Fuente de costillas de cerdo a la parrilla. restaurante los corzos
Fuente de costillas de cerdo a la parrilla

Tengo un trotaplatos en Oviedo que ya me ha llevado a varios templos de esos en los que es necesario coger el coche para salirse del circuito habitual y darse un homenaje. La anterior vez me descubrió la fabada de Casa Cristina en la montaña de Tellego. Esta vez me guió hasta el Restaurante Los Corzos, en una aldea al ladito de Oviedo donde dimos cuenta de una fuente de costillas a la brasa que… Espectaculares.

El restaurante está en la aldea que tiene el mismo nombre y es muy conocido entre los asturianos. Lo han reformado. Ahora es mucho más grande, con un patio interior con hierba para que puedan correr los niños. El problema es que alrededor del restaurante, el espacio es el que es. Tienen habilitado una especie de parking, pero se les queda pequeño, porque el local -me dicen- suele estar siempre a reventar.

La carta del restaurante Los Corzos es una constante tentación. Dificilísimo decidirse porque todo tiene una pinta que te mueres. Para colmo, te llega el olor de la parrilla y eso es peor que ir a hacer la compra antes de comer. Pides con el estómago más que con la cabeza, y luego sobra.

Leer la carta es como ir al supermercado antes de comer: compras con el estómago

Otra vista área de una locura de costillas. Restaurante los corzos
Otra vista área de una locura de costillas

Nuestro plato recomendado es la fuente de costilla a la parrilla. Las costilla son de cerdo: tiernitas por dentro algo crujientes por fuera y acompañadas por un un chimichurri anaranjado para mezclar. Las probé a palo seco -aunque no están nada secas-, con el chimichurri o untando en la grasita que desprendían.

Con esta fuente no hace falta pedir patatas, porque bajo la montaña de costillas ya hay una base de patata fritas que, además, están absorbiendo parte de la grasita, así que están mucho más jugosas.

No nos vamos a engañar. La costilla engorda y la de cerdo, más aún. Aquí no se viene a comer puré de verduras. Hablamos de grasas, pero qué ricas grasas.

Más delicias del restaurante Los Corzos

Atención a la mezcla: tortos con huevos chichas y jamón. Restaurante los corzos
Atención a la mezcla: tortos con huevos chichas y jamón

Como la carta es tan seductora nos daba pena pedir unos entrantes y luego un segundo cada uno. Queríamos pedir de todo, así que optamos por lo del picoteo al centro de la mesa. Lo de picoteo suena como a comer menos, cuando en realidad suele ser al revés.

Uno de los platos que nos chifló fueron los tortos. Los del restaurante Los Corzos son de tamaño más pequeño a los que comimos en su día en un llagar de Gijón. Aquí tú te los configuras con huevos fritos, chichas y jamón.

Nunca había probado tortos salvo en Asturias y veo que les pasa algo parecido que a los cachopos: que ya los hay con mil ingredientes diferentes.

El cachopo debería salir en la bandera de Asturias. restaurante los corzos
El cachopo debería salir en la bandera de Asturias

Y hablando del cachopo. Otro antojazo. Una pieza más grande que el largo de una mano, con una ternera muy blandita, un empanado sin quemarse y ese volcán de queso caliente cuando hincas el cuchillo en el sitio exacto. Me dicen que no es, ni mucho menos, de los más grandes de Asturias, pero es que más que eso puede ser excesivo. De hecho, existe una web que registra los cachopos más bestias de Asturias: el cachopómetro.

Por supuesto que también viene acompañado por un buen puñado de patatas fritas caseras y hasta una verduritas con jamón por si alguien siente que así expía sus penas: un trozaco de ternera; un par de guisantes. Arreglado.

Para no quedarse con hambre

Exquisitas croqueta de jamón. restaurante los corzos
Exquisitas croqueta de jamón

Para asegurarnos de que nadie dijera ‘pues me he quedado con hambre‘, ni siquiera para hacer la bromita, se sirvieron también unas croquetas de jamón -por supuesto caseras- que volaron en cuestión de segundos. A mí me gustan mucho las croquetas, pero creo que mis preferidas son las de pollo o pescado. A la de jamón les he cogido cierta manía. Me resultan demasiado intensas, así que si tuviera que descartar un plato para centrarme en otros, apartaría las croquetas. Lo bueno es que a los niños siempre les gustan la croquetas, y sabiendo que son caseras, es garantía de acierto.

 

Típicos frisuelos asturianos. Restaurante los corzos
Típicos frisuelos asturianos

Me quedé con las gana de probar la tarta de la abuela del restaurantes Los Corzos, pero había riesgo de desbordar el estómago. Probé un pelín de los frisuelos con los que sí se atrevieron otros. Los frisuelos son típicos de Asturias. Yo los describiría como una especie de creppe, pero a la asturiana: con más de todo. Más nata, más harina, más crema… Bien mezcladito con chocolate entran que son un peligro.

Es un postre muy contundente, conviene advertirlo por si luego toca coger el coche y hacer un viaje. Un café fuertecito puede ser un buen antídoto para los que no están dispuestos a perdonar el postre.

Los frisuelos son una especie de creppe, pero a la asturiana: con más de todo

Y hoy, por desgracia, no puedo explicar el precio de esta comida porque nuestro guía me impidió pagar. Por el ojo que le eché a la carta del Restaurante Los Corzos cuando estábamos pidiendo puedo asegurar que no son precios prohibitivos. El hecho de que el restaurante estuviera hasta arriba -habíamos reservado- también me indica que merece mucho la pena visitarlo.

Author

Periodista. Vivo de lo que escribo y luego escribo sobre lo que me da vida: los viajes memorables, la gastronomía, el vino rico y lo que se ponga.

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *