Comer en San Sebastián de los Reyes: hamburguesa de Wagyu

Hamburguesa Carudel: carne de Wagyu en el Restaurante Hipódromo. Comer en San Sebastián de los Reyes
Hamburguesa Carudel: carne de Wagyu en el Restaurante Hipódromo

Les voy a dar cuatro grandes motivos por los que alguien acude  y se queda a comer en San Sebastián de Los Reyes: 1. Para ir de compras a sus enormes outlets y centros comerciales. 2. Para conocer los famosos encierros taurinos. 3. Porque eres un famoso al que van a entrevistar en Antena 3 Televisión. 4. Porque has descubierto que es mucho más barato dormir en Sanse y hacer turismo en Madrid.

En los cuatro supuestos es previsible que termines comiendo en alguno de los restaurantes de la ‘ciudad’. En nuestra última visita nos recomendaron visitar el Restaurante Hipódromo. Es un local muy bien valorado entre los vecinos y que tiene por bandera el uso de la carne de Wagyu en sus hamburguesas. Tienen una pegatina distintiva en la puerta para que te quede clarito nada más llegar.

El local no es que tenga un estilo especialmente definido. Es un restaurante multiusos y está aprovechado al máximo. Es cervecería y bar de copas. Tras unos biombos separan la zona de restaurante y en una salita anexa han montado una zona infantil gratuita -cada vez hay más restaurantes para ir con niños– para que los padres puedan dejar a los peques al cuidado de una monitora.

La carta del Hipódromo es bastante amplia. Te puedes llegar a perder, pero nosotros íbamos a tiro fijo: hamburguesa de Wagyu. Encontramos que tienen un menú de fin de semana en el que puedes compartir tres entrantes con otro comensal y luego un segundo cada uno. Ese segundo lo tenía clarísimo: la llaman ‘Carudel’ y es una hamburguesa con carne de buey Wagyu que merece la pena probar.

Diferencia entre la carne de Wagyu y de Kobe

El Wagyu es un tipo de vaca que -entre otros sitios- se cría en la región japonesa de Kobe. Por eso la gente tiende a decir ‘carne de Kobe’, aunque en realidad la vaca de la que sale tu hamburguesa sea más española que Bertín Osborne. Lo que sí es verdad es que entre el Wagyu que se cría en España y el que verdaderamente viene de Japón debe haber una diferencia de calidad muy grande. Vamos, que aquí a la vaca no le hacemos masajes desestresantes como en Japón para que la carne esté más tierna. Leí un artículo en ABC en el que lo explicaban muy bien.

El resumen es que si esa carne de Wagyu viniera realmente de Japón sería complicado que una hamburguesa bajara de los 50-70 euros en función de cómo oscile en ese momento el kilo de Kobe.

Si la carne de Wagyu viniera realmente de Kobe (Japón) una hamburguesa no bajaría de 50 o 70 euros

Independientemente de dónde venga la vaca, no hay ni punto de comparación entre una hamburguesa de este tipo y las que comemos en las típicas franquicias. La verdadera carne de Kobe es casi blanca de la cantidad de grasa que hay entre los músculos. Y por lo general, cuanta más grasa tenga una carne, más tierna es. Esta ‘Carudel’ que comimos en el Hipódromo es también más clara que una ternera normal. Me dicen que es de las pocas carnes de Wagyu que se pueden comer en San Sebastián de los Reyes. La cocinaron al punto y tenía un color rosadito muy apetecible. Cuando la pruebas te sorprende lo tierna que es. No tienes que desgarrar. No es como la carne picada que se despedaza al morder. Son bocados limpios y suaves.

El pan de hamburguesa del Hipódromo está personalizado. Y el aliño va al margen. Comer en San Sebastián de los Reyes
El pan de hamburguesa del Hipódromo está personalizado. Y el aliño va al margen

En el Hipódromo tratan de estropearla lo menos posible. Por eso te sirven la carne con unas hojitas de lechuga, una rodaja de tomate natural y todo el ‘aliño’ a parte. Una rayita de mostaza a la antigua, otra de cebollita picada, el pepinillo y tu le añades lo que te apetezca. También es peculiar el pan: con la ‘tapa’ personalizada con el nombre del restaurante. En esta hamburguesa no nos sirvieron patatas fritas, pero en otra que se encargó al margen del menú sí que traía y son especiales. Es una patata más bien pequeñita, con un poco de exceso en la fritura -demasiado crujiente- y con un especiado de pimentón que la hace diferente.

Una carta divertida para comer en San Sebastián de Los Reyes

Palitos de berenjena a la miel. Comer en San Sebastián de los Reyes
Palitos de berenjena a la miel
Huevos rotos con boletus y foie. Comer en San Sebastián de los Reyes
Huevos rotos con boletus y foie

Como dijimos al principio, pedimos unos menús de fin de semana que nos daban opción a probar más platos. Nos gustaron mucho unos palitos de berenreja en témpura y miel. Es una de esas fórmulas para hacer la verdura atractiva hasta para los niños y no tan niños. No deja de ser un poco ‘galgada’, pero es que de otra forma puede ser imposible que algunos coman verdura, cuanto menos para pagar por ella en un restaurante. Un snack muy divertido:  mitad sano, mitad goloso.

Hemos disfrutado con una ración de huevos rotos con boletus y foie. La peculiaridad de estos huevos rotos está en la patata. Las dos formas más habituales de servirlos son con la patata cortada en rodajas o como unas french fries alargadas. Aquí es casi una patata paja muy, muy finita. También está tostadita, lo que hace que se empape menos del huevo y le deja todo el protagonismo del sabor al foie y los boletus. Sobre todo al foie. No es un plato memorable por el que la gente decida expresamente quedarse a comer en San Sebastián de Los Reyes, pero tiene nota alta.

Revuelto de bacalao y patata frita, que no es lo mismo que bacalao a brás. Comer en San Sebastián de los Reyes
Revuelto de bacalao y patata frita, que no es lo mismo que bacalao a brás

De todo lo que probamos lo que menos nos gustó fue un revuelto de bacalao con patata frita. Según lo lees piensas que se trata de un bacalao a brás. Pero no es así. En el bacalao a brás el huevo está mucho más cuajado y todo forma un conjunto más compacto. Aquí, el huevo está prácticamente sin cuajar. El bacalao nada sobre yema de huevo líquida y, dependiendo del comensal, la sensación puede ser hasta desagradable. Esto es como las tortillas de patata. Hay gente a la que le gusta que esté un poco crudita y otros a los que les horroriza ver el huevo caer. Yo soy un poco indiferente, pero como me esperaba otra cosa reconozco que no me agradó esta forma de servir un revuelto tan poco hecho.

Este menú nos lo han regado con una botella de Legaris Roble 2015 que hacía lustros que no probaba.

El Legaris es un vino que hace años pedía muy frecuentemente en restaurantes. El crianza. El roble me pareció áspero, pero en las críticas de Vivino que podéis leer clicando en el icono de la puntuación veo que la gente que realmente sabe de esto lo valora bastante más que yo.

Un arroz en buen punto, ternera, cerdo y postres

Un apetecible arroz meloso con carabineros. Comer en San Sebastián de los Reyes
Un apetecible arroz meloso con carabineros
Secreto ibérico asado con queso brie y cebolla caramelizada. Comer en San Sebastián de los Reyes
Secreto ibérico asado con queso brie y cebolla caramelizada

Ya que no todos los días va uno a comer en San Sebastián de los Reyes decidimos hacer una comanda especialmente larga y probar más cosas.  Le hincamos el diente a un arroz meloso de pollo de corral con gambones y boletus en el que el punto del arroz estaba sorprendentemente bien. Digo sorprendente porque doy por hecho que no han cocinado un arroz exclusivamente porque una mesa lo pida. Harán una paella de arroz grande y le van dando salida según se encarga. Pues este arroz estaba muy bien de sabor y mejor aún de textura. Cerramos los segundos con un secreto ibérico asado con cebolla caramelizada y queso brie. Potencia por todas partes. La cebolla caramelizada y el queso brie dándose de leches por ver quién sabe más y quién tapa más al cerdo. Un plato que te deja bien comido… si aún no estábamos llenos de todo lo que habíamos probado ya. Del entrecot de ternera que también apareció por la mesa no voy a decir ni ‘mu’ —como el Wagyu— porque tenía tal sensación de hartazgo que no pude ni mirarlo.

Surtido de postres con 'de todo un poco'. Comer en San Sebastián de los Reyes
Surtido de postres con ‘de todo un poco’

Para rematar con algo dulce nos sirven un surtido de postres con profiteroles, flan, helado y unas rodajas de melón. El melón siempre te hace creer que como has comido un poco de fruta la comida ha sido menos excesiva de lo que parece. Tú mismo.

El ticket de este menú de fin de semana es de 21,95 euros por persona. Un buen precio teniendo en cuenta la variedad y la cantidad de todo lo que hemos probado. Nuestro plato recomendado, ese por el que merecería la pena entrar en el Restaurante Hipódromo, es la Hamburguesa de Wagyu.

 

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Periodista. Vivo de lo que escribo y luego escribo sobre lo que me da vida: los viajes memorables, la gastronomía, el vino rico y lo que se ponga.

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